Esta Madre Vende Su Cuna. El Comprador La Llama Y Le Dice que Mire En La Cajuela De Su Auto

Esta madre vendió la vieja cama de su bebé. Estaba pasando por una época difícil emocionalmente, financieramente, las cosas iban muy muy mal. Así que vendió la cuna y pensó que eso resolvería todo.

Pero tres días después, ¡la compradora de repente hizo un impresionante descubrimiento sobre la cama en cuestión cuando habían pasado tres días desde que Karen vendió la cuna de su hija.
Nada especial
Asumió que la venta estaba completa y que la compradora estaba contenta con su compra. Pero de repente, recibió un mensaje de la compradora de la cuna. Y el contenido del mensaje era muy extraño.

Tan extraño que Karen casi se cayó de la silla después de leer la noticia. Con los ojos de par en par, leyó el mensaje de la compradora. Cuando leyó el contenido, casi no podía creerlo…

Vida dura

Para Karen era un esfuerzo poner suficiente comida en la mesa para ella y su pequeña niña. No vivía, solo sobrevivía. Había sido picada por una garrapata y contrajo la enfermedad de Lyme. Debido a esto, no podía trabajar, sin importar lo mucho que quisiera. Y como si esto fuera poco, el padre de su pequeña niña se fue de la casa en cuanto se enteró que Karen estaba embarazada.

Solicitó ayuda

Karen intentaba llegar a fin de mes gracias a un pequeño subsidio y a las cosas que vendía en Internet. Así que puso a la venta todo lo que no estaba usando, incluyendo la cuna de su hija… Le costó mucho deshacerse de la cuna. La cuna había pasado de madre a hija de generación en generación y era una verdadera reliquia familiar. Pero cuando alguien ofreció 200 dólares por la cuna, Karen no pudo resistirse a la tentación.

Gran ayuda

Tal vez podríamos pensar que esa cantidad no era demasiado, pero en realidad era mucho dinero para ella. Po fin podría comprar zapatos nuevos para su hija y pagar su viaje escolar. Pero cuando la compradora llegó a recoger la cuna, Karen sintió como si una parte de ella se fuera con ella. No podía negar el vínculo que había entre todas su memorias y esa simple cuna.

Sus memorias

Siempre había estado muy conectada con la cuna y con todos esos momentos en los que su hija estaba en ella, brindándole increíbles recuerdos. Y con justa razón, porque esta cuna era muy especial. Pero en cuanto la compradora llegó a recoger la cuna, Karen se sintió un poco mejor con la venta. Algo en esta compradora había despertado en Karen un sentimiento de paz y tranquilidad.

Se entendían

La compradora era también una joven madre soltera, como ella. Y muy pronto, tendría otro hijo, ya que tenía ya varios meses de embarazo y su situación comenzaba a tornarse en algo especial. La joven tampoco estaba muy bien económicamente, pues había tenido algunos problemas, pero le gustaba tanto esta cuna que tenía que comprarla para la niña que crecía en su vientre.

Es especial

“Una niña especial merece una cuna especial”, dijo en ese momento en que comenzaban a conocerse. Karen estaba de acuerdo con ese pensamiento. Vendió la cuna con un sentimiento de confianza. Pero este sentimiento duró poco tiempo porque tres días después, luego de aquel tranquilo momento, de repente apareció un mensaje en su bandeja de entrada que cambiaría su mundo por completo…

Sorprendida

Karen estaba peinando el largo cabello de su hija, como lo hacía de manera regular algunas veces por semana, cuando de repente su celular sonó son parar. ¡BIP! Tenía una notificación. Karen bajó el cepillo por un momento para ver el mensaje que le había llegado. De momento era un mensaje como muchos otros que recibía, por lo que nada parecía fuera de lo normal.

¿Qué decía el mensaje?

Pero cuando vio que el mensaje era de la compradora de la cuna, le pidió a su hija que esperara un momento mientras leía el mensaje. Parecía que este no era un mensaje cualquiera. Quizás algo andaba mal con la compra, pensó. Era normal, comprar cosas de segunda mano no siempre es como se espera. Desbloqueó su celular, abrió el mensaje y comenzó a leer.

Leyendo el mensaje.

A medida que leía el mensaje, su rostro cobraba un aspecto cada vez más sorprendido. No podía creer que estaba recibiendo este mensaje por la cama. ¿Acaso esto podría ser de verdad cierto? La mujer que compró la cuna quería pintar de otro color la cuna. Dijo que había lijado la vieja pintura, pero de repente vio algo especial: la firma de alguien. Pensó que era la firma del fabricante de la cuna.

Buscando ayuda

Sorprendida por el descubrimiento, e incapaz de poder encontrar sola una respuesta, publicó una foto de la cuna en un foro de antigüedades para ver si las personas podrían darle alguna información sobre la firma. Pero incluso antes de apagar su computadora, recibió un montón de respuestas. “¡Esa cuna es muy antigua!” decía una de las respuestas. “No sé si cuesta mucho o nada de dinero, podrías averiguarlo” escribió otra persona.

El precio exacto de lo que valía aún estaba por verse.

El mensaje de la compradora fue más allá. Al día siguiente, llevó la cuna a una casa de subastas para que le dijeran cuánto costaba. Estaba verdaderamente intrigada por este descubrimiento Y en efecto, resultó que esta cuna antigua tenía por lo menos 200 años. ¡Un verdadero hallazgo para esta madre soltera! Ella no podía creer que una cuna pudiera aguantar tantos años.

Un misterio

Sólo podía pensar en una sola pregunta. Pero exactamente cuánto costaba, el avaluador tampoco podía estimarlo. “Es un ejemplar hermoso, pero no puedo ponerle un precio”, le dijo. “Es sólo cuestión de lo que la gente esté dispuesta a pagar por ella…” Le contestó. Y era verdad. El valor de las cosas a veces las determina la persona que realiza la compra, y cuánto está dispuesta a gastar.

Revendiendo

La compradora decidió poner la cuna en subasta. Era una hermosa cuna para su hija, pero por supuesto que podía usar un dinero extra. Sin embargo, lo que no se imaginó era que esta cuna cambiaría su vida drásticamente… La cuna fue el último artículo en ser subastado ese día en el evento, de hecho ya algunas personas se había ido del lugar. Pero parecía haber mucho interés y las ofertas subían cada vez más.

No llegaban al precio final

Entonces, la puja comenzó aquel día: 500… 1000… 5,000… 10,000 dólares, y continuaban, y ese no era aún el final. La compradora de la cuna escuchaba las ofertas y no podía creerlo. ¿Cómo es que una cuna que había comprado de segunda mano podía valer tanto dinero? ¿Qué era eso tan especial que volvía locos a todos aquellos compradores? Era simplemente increíble.

La puja continuaba

350,000… 500,000 dólares… A la una… A las dos… ¡VENDIDO! La compradora no podía creer todo esto. De verdad, esto era realmente inverosímil, incluso para las personas acostumbradas a las pujas. ¡Se había vuelto absurdamente rica en un abrir y cerrar de ojos y todo por una cama! Pero le debía esta gran fortuna a alguien más. Así que decidió hacer algo muy especial por Karen…

No lo podía creer

Karen tampoco podía creer lo que había sucedido. Leyó el mensaje por lo menos seis veces antes de darse cuenta de lo que esto significaba. La compradora de la cuna estaba tan agradecida que quería compartir el dinero con ella. Así que pronto recibiría 500,000 en su cuenta. Esto sacó a Karen de muchos problemas económicos y no solo podría enviar a su hija al paseo escolar, ¡sino que también tendría suficiente dinero para pagar por sus futuros estudios!

Entró en llanto

Cuando Karen se dio cuenta de lo que sucedía, no pudo contener las lágrimas. Llorando de felicidad, abrazó a su hija, que la miraba, confundida. “Todo va a estar bien cariño”, le susurró a su hija. Y en verdad que sí… Porque ahora, seis años después, su hija está en la universidad y no se priva de nada. Karen también ha progresado bastante. Compró una nueva lavadora y decidió estudiar por su cuenta.

Pensando en el futuro

Puso el resto del dinero en una cuenta de ahorros para su hija. De esta manera siempre tendría dinero para comer, en caso de que tuviera problemas en el futuro o para sus estudios. Y eso no era todo, porque la cuna también creó un hermoso vínculo entre las dos madres solteras que compartieron esta historia. Después del mensaje de la compradora, las dos mamás quedaron de verse.

Mejores amigas

A través de sus experiencias compartidas de maternidad, algo parecía hacer clic tan bien entre ellas que finalmente se convirtieron en mejores amigas de manera casi instantánea en aquel momento. De verdad, nadie nunca habría imaginado lo que una cuna en particular pudiera traer consigo: dos increíbles mamás que salieron de sus problemas económicos y una amistad de por vida.

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